Lista de clientes prioritarios
Son las nueve de la mañana y tienes seis contactos abiertos. El del local de al lado está caliente porque hoy pasó a preguntar. El del hotel mandó un correo anoche y contestó el del café. Dos de tus vendedores llamaron ayer al mismo restaurante, uno para cobrar una entrega y el otro para ofrecer la temporada. Nadie sabe qué se hizo, qué falta y a quién le toca hoy. Así funciona una lista de contactos: un montón de nombres que compiten por el mismo recurso escaso, que es tu tiempo de atención. El trabajo comercial no se decide por quién llamó más fuerte ni por el día que te tocó atender; se decide con una fila por cliente y un criterio explícito, escrito, que cualquiera en el negocio pueda leer y seguir. Esta lección es la herramienta: una hoja de diez columnas y un puntaje de prioridad calculado con una fórmula. Sales con la versión usable, el ejemplo resuelto y los límites a la vista. No sales con clientes nuevos: sales con un orden defensible de los que ya tienes, y con la decisión escrita de a quién atiendes esta semana y a quién no.
- Qué vas a poder hacer hoy mismo: ordenar una cartera de ejemplo con la fórmula y escribir a quién atiendes esta semana y a quién no.
- Qué NO hace esta lección: no te da clientes, no predice quién compra y no sustituye la llamada con el cliente.
- Todos los nombres y cifras de los ejemplos son inventados para practicar: Tienda Aurora, Café Central y Hotel Mirador no existen.
- El ejercicio se hace con datos simulados: no escribas en la hoja de práctica cifras internas reales de tu negocio ni de tu equipo.
Primero las palabras, porque ahí se desinfla la lista
Tres palabras se usan sueltas en cualquier negocio y significan cosas distintas. Contacto es cualquier nombre en tu agenda: ni siquiera es prospecto, porque no sabes si tiene la necesidad. Prospecto es quien la tiene y aún no te compra. Cliente prioritario no es el más grande, el más simpático ni el que más grita: en esta herramienta es quien tiene un puntaje alto porque su pedido vale, es probable y puedes atenderlo sin quemar tu semana en visitas sin fecha. El orden lo decide la hoja, no el ruido. Y hay una cuarta que conviene definir antes de llenar columnas: frecuencia. Aquí la miras en la columna de fecha del último contacto: un cliente al que no le hablas en semanas baja en tu lectura del riesgo, aunque su puntaje siga alto, porque el puntaje no sabe que el contacto se enfrió.
| Término | Qué es | Cómo se ve en la hoja |
|---|---|---|
| Contacto | Cualquier nombre en tu agenda, con necesidad sin confirmar | No entra a la hoja hasta que identificas una necesidad que coincide |
| Prospecto | Tiene la necesidad y todavía no te compra | Renglón con valor estimado en 0 y marcado sin dato |
| Valor estimado del pedido | Lo que crees que te compraría este cliente, en pesos, calculado con tickets que ya cobraste | Columna 4; el potencial sin medida real no se anota |
| Ticket promedio | El monto típico de una venta que ya cobraste | Es la materia prima del valor estimado: sin ventas cobradas, el valor se marca sin dato |
| Probabilidad de cierre | Tu lectura de qué tan cerca está el pedido, con una razón escrita | Columna 5: alta, media o baja; la razón es el candado |
| Costo de atender | El esfuerzo real que te cuesta servir ese pedido, no lo que cuesta el producto | Columna 6: bajo, medio o alto; dos visitas pesan aunque el pedido sea grande |
La fórmula: puntaje de prioridad, pieza por pieza
El puntaje tiene tres piezas y una división. Primero, el valor: cuánto crees que te compra este cliente, en pesos, medido con tus tickets cobrados. No es el potencial de por vida ni la fantasía del pedido grande; es el pedido que podrías cerrar con lo que ya sabes de este renglón, estimado con lo que te han comprado casos parecidos. Segundo, la probabilidad de cierre: alta vale 1, media 0,5, baja 0,2. Y aquí está el candado: cada probabilidad lleva una razón escrita, algo que pasó (volvió a pedir precio, aceptó una muestra, nunca fijó fecha), no tu ánimo del martes. Tercero, el costo de atender: bajo 1, medio 2, alto 3. Este dato es el que casi nadie quiere poner porque obliga a admitir que hay clientes que te cuestan: son los que demandan varias visitas, muestras o negociaciones largas antes de comprar. La fórmula: prioridad = valor en pesos por probabilidad, dividido entre costo de atender. El costo está abajo por una razón: atender caro baja la prioridad aunque el pedido sea grande. Y la regla de datos incompletos manda sobre todo lo demás: si falta un dato, la celda queda vacía y el puntaje no se calcula. No la rellenes con ceros: un cero parece un cliente barato, no un dato faltante. Si nunca has vendido, el valor es 0 y va marcado, y ese 0 significa sin dato.
Ejemplo resuelto paso a paso (caso ficticio, datos inventados): ordenar tres renglones con la fórmula
- Tres renglones del caso inventado: Tienda Aurora, Café Central y Hotel Mirador. Ningún «posible cliente», ninguna fila sin persona: si no hay contacto, hay un hueco que se resuelve antes de calcular, no un renglón.
[Calculadora de puntaje de prioridad]
Esta actividad interactiva ('Laboratorio interactivo') requiere el motor completo de Lumbre. El contenido estatico se muestra arriba; para la experiencia interactiva, visita la version online de este objeto.
Con los datos del caso ficticio: un pedido con valor estimado de 12,000 (cifra simulada), probabilidad baja y costo de atender alto. ¿Cuál es su puntaje de prioridad?
puntajeTerminas de calcular los tres renglones del ejemplo: Tienda Aurora queda con 2,400, Hotel Mirador con 800 y Café Central con 600. ¿Cuál es la lectura correcta del orden?
Alcance y límites: qué decide esta hoja y qué no
A una PyME de comercio le sirve porque el tiempo de atención es el cuello de botella: alcanza para tres o cuatro conversaciones en serio por semana, y la hoja decide en cuáles. Con dos vendedores resuelve el choque de perseguir al mismo cliente y deja constancia escrita de a quién le toca. Y tiene un uso incómodo pero valioso: decidir a quién abandonas de forma consciente, en lugar de abandonarlo por cansancio sin que nadie lo haya firmado. Ahora los límites, dichos de frente. El puntaje es una regla de orden, no una predicción: nadie compra porque salió arriba en la hoja. La probabilidad la escribes tú, y una probabilidad escrita a mano sesga la lista hacia los clientes que ya te gustan; por eso la razón escrita es obligatoria, es el candado contra tu propio cariño. La hoja no mide capacidad de pago: un pedido de doce mil pesos que no te van a poder pagar sigue apareciendo como grande. No mide intención real: mide lo que hasta hoy está pasando, que es otra cosa. Y no reemplaza la llamada: la llamada la decides con la hoja. Dos supuestos del método: que el valor se estima con tickets reales y que todos los que usan la hoja aplican la misma escala de probabilidad; si cada quien usa su escala, el orden es de dos carteras distintas. Si te interesa ordenar por valor, peso y frecuencia a la vez, eso se llama análisis RFV, y es tema de otra ruta.
Si no conoces el costo de atender a un cliente, lo correcto es poner 1 para que la división no rompa el puntaje de la hoja.
Un cliente nuevo, sin histórico: crees que te compraría 50,000 al año pero todavía no te ha comprado nada y no tienes tickets cobrados parecidos. ¿Qué va en la columna de valor?
Las columnas que se confunden
Empareja cada columna de la hoja con la regla que le toca. Cinco columnas, cinco reglas.
Clasifica cada frase en la columna de la hoja a la que pertenece.
Valor estimado del pedido
Probabilidad de cierre
Costo de atender
Decisión
Trabaja una por real, copia el tipo de la y no borres la columna de : si ahí no hay una , el pedido tampoco la tiene.
El método en seis movimientos
Ordena los seis movimientos para pasar de una lista de contactos a una cartera priorizada, según las instrucciones de la hoja.
Ejemplo resuelto (cifras simuladas): llenar el siguiente paso y la decisión de un renglón
- Hotel Mirador, nombre ficticio del caso: valor 12,000 pesos, probabilidad baja con la razón contesta pero no define fecha, costo alto porque son dos visitas, puntaje 800. Queda segundo de tres, y aquí empieza el trabajo fino: qué hago yo con este segundo lugar.
Un vendedor llenó la hoja del lunes y escribió estas cinco frases en el chat del negocio. Marca las que no se sostienen con las reglas de la herramienta.
- Le puse 0 al valor de un cliente nuevo para que no saliera en blanco, y así el puntaje se calcula.
- Puse probabilidad alta porque me cae muy bien el dueño.
- Le quité el costo alto para que el renglón no bajara en la lista.
- Al renglón con un dato vacío no le calculé el puntaje y lo dejé fuera del orden.
- Puse el valor en 0,44 veces el puntaje para que la hoja se viera más pro.
Identifica la linea con error.
Producto de la lección, con el caso ficticio de las tres filas o con uno que tú inventes para practicar (nunca con las cifras internas de tu negocio en un ejercicio de estudio): arma un renglón completo con las diez columnas y escríbelo en tu cuaderno de trabajo. Luego responde: ¿qué cambió en la decisión de la semana por culpa del costo de atender, y cuál columna te fue imposible llenar con honestidad?
Pista
Esa columna imposible es tu primer dato por conseguir, no un defecto del cliente. Si el valor no sale porque no tienes tickets cobrados parecidos, el renglón se queda en sin dato: márcalo y anota qué llamada o qué muestra te daría el primer ticket real.Memoria: la escala de la hoja
| Termino | Definicion |
|---|---|
Tarjetas de repaso: fórmula y límites
Chequeo de la lección
Se requiere 70% de aciertos para avanzar.
Para dominar este tema
- Llenas las diez columnas de una fila con nombre, contacto y una necesidad que coincide con tu oferta, y sabes por qué no se escribe posible cliente.
- Calculas el puntaje con valor por probabilidad entre costo, con las escalas de memoria: alta 1, media 0,5, baja 0,2; bajo 1, medio 2, alto 3.
- Dejas el renglón sin calcular cuando falta un dato y no lo rellenas ni con ceros ni con el promedio.
- Escribes la decisión de la semana arriba de la hoja, con los descartes fundados y los siguientes pasos con fecha.
- Dices las tres cosas que el puntaje no mide, y por qué una probabilidad sin razón escrita sesga la lista.
Fuentes, vigencia y revisión
| Afirmación de la lección | De dónde viene | Qué mide |
|---|---|---|
| Las diez columnas, la fórmula y las escalas del puntaje | Ficha de la herramienta t03 del catálogo de la escuela | La regla de orden de esta lección: no es benchmark ni promesa |
| Los importes 4,800, 12,000 y 1,200 pesos y los puntajes 2,400, 800 y 600 | Ejemplo hipotético del material de partida: Tienda Aurora, Café Central y Hotel Mirador son nombres ficticios | Cifras simuladas para practicar la fórmula; no son de ningún negocio real |
| El orden por valor, peso y frecuencia existe como técnica aparte (RFV) | Artículo Priorita (estadística), Wikipedia en español | Se menciona como tema de otra ruta: esta lección no usa cifras de RFV |
| La columna de decisión se firma a mano, no la calcula la hoja | Instrucción 5 de la herramienta y los límites declarados en la ficha | Alcance del método: regla de orden, no predicción |
Priorita (estadística): el orden por valor acumulado que se menciona en la lección
Para cursarlo con números propios hay que tener ventas registradas; aquí se nombra como tema de otra ruta, sin benchmarks.
Siguiente paso de la ruta «r06»: «Caso: la tienda de barrio», la ruta siguiente del curso «Comercio: retail, moda, alimentos y ticket». Lo que queda aquí —la hoja con sus diez columnas y el puntaje ya calculado sobre renglones ficticios— también decide la siguiente lección: allá el criterio se aplica a una tienda completa y se mide en qué manos queda el ticket. Esta lección te dejó el instrumento y el orden; la siguiente los lleva al caso, con más filas, más semanas y decisiones que no caben en una hoja suelta. Deja la versión usable de tu hoja armada con datos simulados antes de entrar.