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Oferta, marca y precio · 12.º Constructor de oferta y paquetes

Portada de Constructor de oferta y paquetes

Constructor de oferta y paquetes

✦ Deja de mandar una lista de todo. Arma dos paquetes con nombre, contenido, precio y límite, y ten la respuesta escrita el mismo día que te la pidan.

Marketing

Firmado y verificado · Marketing

Objetivo: Construir dos paquetes de tu negocio con nombre, contenido, precio y límite, y explicar a qué cliente sirve cada uno y por qué no son la misma oferta.

30 min Oferta, marca y precio · Constructor de oferta y paquetes 18–99 años
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Constructor de oferta y paquetes

Te escriben por WhatsApp: «¿cuánto me costaría todo junto?». Tienes cinco cosas que vendes, ninguna con precio, y te pasas veinte minutos armando una lista en el teléfono. Se la mandas. El cliente contesta: «esto es mucho, ¿no me puedes hacer un precio más cerrado?». No sabe qué está comprando: le mandaste un catálogo disfrazado de oferta.

El problema no es el precio. Es que no existe un paquete. Un paquete tiene nombre, un contenido que se puede enumerar, un precio y un límite escrito. Cuando existe, el cliente sabe qué compra y tú sabes qué prometiste; cuando no existe, cada conversación rehace la oferta desde cero y la discusión se va al alcance, que es el peor lugar para discutir con alguien que quiere comprar.

Esta lección es la herramienta. No te da una plantilla para rellenar: te da la ficha de nueve campos, el orden en que se llenan, dos paquetes ya resueltos para que los veas completos, el cálculo del precio sin IVA que el documento exige y los límites de lo que este documento puede y no puede hacer.

  • Lo que esta lección hace: te entrega el constructor de oferta y paquetes, con sus nueve campos, su orden de llenado y dos ejemplos completos.
  • Lo que no hace: no calcula tu costo ni tu margen, no dice si el mercado va a pagar ese precio y no reemplaza la cotización con los datos de un cliente concreto.
  • Lo que no te va a pedir: el presupuesto de tu negocio, la lista de tus clientes ni datos de una cuenta real. El ejercicio se hace con un caso inventado para el ejercicio.
  • Lo que sí te va a pedir: una hora con tu negocio a la vista y dos clientes distintos en la cabeza.

Primero las palabras, porque el orden importa

Antes de llenar nada hay que separar cuatro cosas que se mezclan todo el tiempo: el núcleo, los complementos, lo que no incluye y el precio. «Núcleo» es lo que el paquete resuelve, una sola cosa, dicha con las palabras del cliente. «Complementos» son lo que se agrega: si todo lo que pones está incluido, no tienes un paquete, tienes un catálogo. «Lo que no incluye» es la lista corta y explícita que evita la discusión de alcance al final, cuando ya firmaste. «Precio de lista» es la cifra que aparece en el documento, con su unidad y con la pregunta del IVA resuelta.

Y hay una palabra que se usa mal: «oferta». Una oferta puede ser un paquete cerrado, un servicio por horas o tres niveles de un mismo producto. Lo que las tres tienen en común no es el precio: es que el cliente sabe exactamente qué compra. Si no lo puede decir de vuelta, todavía no es una oferta: es un catálogo con buenas intenciones.

Glosario de la herramienta: las nueve palabras del constructor y qué resuelve cada una.
PalabraQué es dentro del paqueteQué problema resuelve
Nombre del paqueteEl que dirá el cliente, con el producto y el tamañoQue el cliente pueda repetirlo y pedirlo después
Tipo de clienteA quién va dirigido, con un rasgo observableQue no le hables a todos al mismo tiempo
NúcleoLo que el paquete resuelve, una sola cosa, en una fraseQue el cliente sepa para qué es
ComplementosLo que se agrega y por qué; con guion a los opcionalesQue el paquete se pueda ajustar sin romper su precio
Lo que no incluyeLista corta y explícita de lo que queda fueraLa discusión de alcance, que llega al final y arruina la venta
Precio de listaLa cifra del documento, en pesos, declarando si incluye IVAQue la comparación sea posible
Base sin IVAEl precio de lista sobre la misma base, cuando el precio lo incluyeQue el equipo compare con la misma unidad
CondicionesPlazo, forma de pago y garantíaQue sepas qué tienes que cumplir
PruebaEl hecho concreto que respalda el núcleoQue la promesa no sea sólo de palabra
Versión y fechaNúmero de versión y fecha del documentoQue no reutilices por error una oferta vieja
Nueve campos del constructor en tres filas: «Nombre del paquete», «Tipo de cliente», «Núcleo», «Complementos», «Lo que NO incluye», «Precio de lista», «Condiciones», «Prueba» y «Versión y fecha».
El orden importa: primero el núcleo, porque es lo que define al paquete; el precio va en el cuarto paso, cuando ya se sabe qué incluye. Si empiezas por el precio, el precio termina decidiendo el paquete.

La ficha: nueve campos y el orden en que se llenan

El constructor tiene un orden, y saltarse un paso es la forma más rápida de armar una oferta que no sirve. Primero se escribe el núcleo en una frase y con la palabra del cliente: el paquete resuelve una sola cosa. Segundo, se listan los complementos y se marca con un guion cuáles son opcionales; si todo queda incluido, no es un paquete, es un catálogo. Tercero, se escribe lo que no incluye: es lo que evita la discusión de alcance al final. Cuarto, se pone el precio de lista en pesos y se declara si incluye IVA; si aplica, se escribe también el precio sin IVA, para que el equipo use la misma base. Quinto, se versiona el documento con su fecha, porque una oferta sin fecha se reutiliza por error en otro cliente.

Ese orden tiene una razón: cada paso depende del anterior. El núcleo define qué se agrega; lo que se agrega define el alcance; el alcance define el precio; el precio con su base define las condiciones; y la versión sella todo, para que la próxima vez sepas qué documento estás mandando. Por eso el precio no se pone al principio: puesto al principio, manda el precio.

Dos columnas con los mismos campos: «Cesta de fin de semana · 3 panes» y «Cesta de semana · 6 panes». Debajo, la línea «No son la misma oferta».
El mismo negocio, dos paquetes. Cambian el tipo de cliente, la frecuencia, el contenido, el precio y las condiciones; por eso son dos ofertas y no un tamaño grande y uno pequeño. Todos los datos son del ejercicio inventado: no son precios de mercado.

Ejemplo resuelto 1 (caso inventado para el ejercicio): la cesta de fin de semana

  1. 1. Nombre y tipo de cliente

    Nombre del paquete: «Cesta de fin de semana · 3 panes». Tipo de cliente: familia de 3 personas que compra cada 15 días. El nombre dice las dos cosas que el cliente necesita saber antes de preguntar nada: qué viene y de qué tamaño. Todos los datos de este ejemplo son inventados para el ejercicio.

Paso 1 de 5

Un cliente pide «un paquete para mi oficina». Tú puedes ofrecer pan, café, fruta y servilletas, todo junto o por separado. ¿Qué es un paquete, en el sentido del constructor?

Dos paquetes, dos valores de compra

La ficha resuelve una oferta; el tema de esta ruta pide dos. Y no son dos versiones de lo mismo: son dos compras de valor distinto, para dos clientes distintos. En el caso de la panadería, la familia compra una vez cada quince días, en cantidad pequeña, y se lo lleva para el fin de semana; la oficina compra cada semana, en volumen, y lo consume entre semana. El mismo pan, dos decisiones de compra.

Por eso el segundo paquete no es «la cesta grande»: cambia el tipo de cliente, el núcleo (pan que aguanta tres días de oficina, no dos de casa), los complementos, las condiciones (entrega los lunes, no los jueves) y el precio. Lo que se mantiene es el nombre del negocio y la operación: mismo horno, mismo reparto. Lo que define el valor de compra es la frecuencia y el volumen, y el paquete lo dice con palabras.

Y una advertencia: dos paquetes no son dos precios del mismo paquete. Si el cliente puede comprar el A y el B y el B es sólo «el doble del A», lo que hiciste fue una tabla de precios, no dos ofertas. La diferencia real está en a quién sirve cada uno y en qué no incluye cada uno.

Ejemplo resuelto 2 (ejercicio inventado a partir del primero): la cesta de semana

  1. 1. Nombre y tipo de cliente

    Nombre: «Cesta de semana · 6 panes». Tipo de cliente: una oficina de 6 personas que pide pan el lunes para toda la semana. El nombre dice el producto, la frecuencia y la cantidad: quien lo lee sabe de un vistazo qué compra. Este segundo paquete es inventado para el ejercicio, a partir del primero.

Paso 1 de 5

En el paquete A del ejercicio, el precio de lista es 320 pesos con el IVA incluido. Con una tasa de 16 %, ¿qué precio queda sin IVA? (Cifras inventadas para el ejercicio.)

El precio de lista de tus dos paquetes, y su base sin IVA

Mueve el precio de lista de cada paquete, la cantidad de panes y la tasa de IVA que te aplica. La tabla se recalcula sola: te da la base sin IVA de cada paquete, el IVA contenido, el precio por pan y la diferencia entre los dos.

Tabla de seis columnas que se recalcula al mover los controles: base sin IVA del paquete A, base sin IVA del paquete B, IVA contenido del paquete A, precio por pan del paquete A, precio por pan del paquete B y diferencia de precio de lista entre los dos paquetes.

VariableValor
Precio de lista del paquete A320
Precio de lista del paquete B640
Panes del paquete A3
Panes del paquete B6
Tasa de IVA que aplica a tu producto16

Los precios están en pesos. La base sin IVA sale de dividir el precio de lista entre uno más la tasa entre cien. Supuestos: el precio de lista ya incluye IVA, la tasa que mueves es la que aplica a tu producto y los números de arranque son del ejercicio inventado, no de un mercado medido.

Lo que este documento hace y lo que no hace

Dos columnas: «SÍ define» y «NO decide». Debajo, la línea «El documento no valida que el mercado lo pague».
El constructor de oferta te dice qué vendes, a qué precio y bajo qué condiciones. Que el mercado lo pague y qué te queda se prueban vendiendo y se calculan con tus costos: eso es trabajo de otra herramienta.

Si el constructor de oferta muestra un precio de lista y sus condiciones, ya sabemos que el mercado va a pagar ese precio y que el negocio gana en cada venta.

Tu socio dice: «dejemos el precio hasta el final, así ajustamos según el cliente». ¿Qué responde el constructor de oferta?

Cuatro palabras que se confunden: núcleo, complemento, catálogo y alcance

Une cada frase con la palabra del constructor que la describe.

      Clasifica estas ocho afirmaciones según lo que describe el constructor. Cuatro categorías y dos en cada una.

      Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.

      El es lo que el paquete resuelve, una sola cosa, dicho con las palabras del cliente. Los son lo que se agrega, y se marcan como opcionales o incluidos. Lo que es la lista corta que evita la discusión de alcance al final. Y el de lista va en pesos, declarando si incluye IVA.

      El método: cinco pasos antes de publicar un precio

      Cinco pasos en fila: «Escribe el núcleo», «Lista los complementos», «Escribe lo que no incluye», «Pon el precio» y «Versiona con fecha».
      El paso cuatro es el que casi todos saltan: poner un precio sin decir qué incluye es lo que produce la discusión de alcance. Y el paso cinco no es burocracia: una oferta sin fecha se reutiliza por error en otro cliente.

      Ordena los cinco pasos del constructor antes de publicar un precio.

        Coloca los elementos en orden y pulsa Comprobar.

        Alguien llenó la ficha del paquete B de una panadería (caso inventado para el ejercicio). Marca las afirmaciones que no se sostienen.

        Marca la línea o las líneas con error y pulsa Comprobar.

        Producto de la lección. Toma tu negocio y arma los dos paquetes en una hoja: para cada uno, nombre del paquete, tipo de cliente, núcleo en una frase con palabras de ese cliente, complementos marcados como opcionales o incluidos, lo que no incluye, precio de lista en pesos declarando si incluye IVA, condiciones (plazo, forma de pago y garantía), la prueba que respalda el núcleo y la versión con fecha. Después escribe la respuesta de una frase: por qué no son la misma oferta.

        No empieces por el precio. Empieza por el núcleo de cada paquete: si los dos núcleos se escriben igual, todavía tienes un solo paquete con dos nombres, y eso también es una respuesta válida.

        Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.

        Memoria: la palabra del constructor y su trabajo

        Empareja cada palabra con lo que hace dentro de la ficha, antes de llenar tus dos paquetes.

        Tarjetas de repaso rápido

        ¿Qué nueve campos tiene una ficha de paquete bien hecha?
        Nombre del paquete, tipo de cliente, núcleo, complementos, lo que no incluye, precio de lista con su base sin IVA, condiciones, prueba y versión con fecha.
        ¿Por qué el núcleo va antes que el precio?
        Porque el núcleo define una sola cosa que resuelve el paquete; de ahí salen los complementos, el alcance y sólo entonces el precio. Al revés, el precio termina decidiendo el paquete.
        ¿Cómo se calcula el precio sin IVA cuando el precio de lista lo incluye?
        Dividiendo el precio de lista entre uno más la tasa. Con el ejemplo del ejercicio: 320 entre 1.16 da 275.86 pesos (datos inventados para el ejercicio); el IVA contenido son 44.14 pesos. Ojo: restar el porcentaje no es lo mismo.
        ¿Qué NO decide el constructor de oferta?
        No valida que el mercado pague ese precio: eso se prueba vendiendo. No calcula tu costo ni tu margen: eso es la calculadora de precio y margen. Y no sustituye la cotización con los datos de un cliente concreto.
        ¿Por qué se escribe lo que no incluye?
        Porque es lo que evita la discusión de alcance al final, cuando ya firmaste. Es una lista corta y explícita: reparto a domicilio, pedidos con poco aviso, lo que sea.
        ¿Dos paquetes del mismo negocio son dos ofertas?
        Sólo si cambian de verdad: cliente, núcleo, complementos, alcance, condiciones y precio. Si lo único que cambia es la cantidad, lo que tienes es una tabla de precios.
        ¿Por qué versionar el documento?
        Porque una oferta sin fecha se reutiliza por error en otro cliente. Con versión y fecha sabes qué documento mandaste, cuándo y qué prometiste.

        Toca una tarjeta para ver la respuesta.

        Chequeo de la lección

        Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.

        Para dominar este tema

        1. Escribes un paquete con sus nueve campos, en el orden correcto, y lo entregas como documento con versión y fecha.
        2. Distingues el núcleo de los complementos y de la lista de lo que no incluye, y no confundo un paquete con un catálogo.
        3. Explicas a quién sirve cada paquete y dices por qué dos paquetes tuyos no son la misma oferta.
        4. Declaras si el precio de lista incluye IVA y calculas la base sin IVA de cada paquete, con la tasa que aplica a tu producto.
        5. Dices qué no hace este documento: que el mercado lo pague y cuánto te queda se prueban vendiendo y se calculan con tus costos.

        Fuentes, vigencia y revisión

        Lo que esta lección afirma y dónde se puede verificar. Ámbito: México. Vigencia revisada 2026-10.
        Afirmación de la lecciónDónde verificarlaAlcance
        La tasa general del IVA es 16 %, y hay actividades con tasa 0 % y con exencionesLey del Impuesto al Valor Agregado, artículo 1; se consulta en el portal de la SAT (www.gob.mx/sat)La tasa que aplica a tu producto se confirma ahí; la lección usa 16 % como tasa general y como supuesto del ejercicio
        Qué es un precio de lista y qué es la base sin IVAImpuesto al Valor Agregado (Wikipedia en español)Concepto; la cifra de la tasa se verifica con la SAT
        Qué es un producto y por qué se documenta su contenidoProducto (Wikipedia en español)Concepto; la lección fija el método del documento, no un resultado comercial
        Los negocios de tu zona, para saber a quién puede servir cada paqueteDENUE, del INEGI: directorio de establecimientosBúsqueda por actividad y municipio; sirve para nombrar al cliente, no para prometer ventas
        Los precios, cantidades y clientes de los dos paquetes resueltosNo existen: son datos inventados del ejercicioDidáctico, sin valor de mercado

        Siguiente paso de la ruta «Constructor de oferta y paquetes»: «Calculadora de precio y margen», la ruta siguiente del curso «Posicionamiento: qué vendes y a quién». Lo que queda aquí —dos paquetes con su contenido, su precio y su límite— también decide lo que se lleva el negocio por cada venta; sólo que el precio de esta lección es el de lista, y el de margen se calcula con tus costos. Esta lección te dejó el instrumento (la ficha de nueve campos y la base sin IVA); la siguiente lo lleva al número que decide si un precio deja utilidad: el margen unitario, el margen porcentual y el punto de equilibrio.

        Las respuestas y tu progreso se guardan sólo en este dispositivo. Contenido firmado por su autoría mediante Lumbre.
        Más sobre esta lección

        ¿Todavía no te queda claro?

        No pasa nada: vamos a verlo de otra manera

        Elige el ángulo que más te ayude. Nada es obligatorio ni cuenta como nota.

        Una analogíaSi lo recuerdas por la carta del restaurante y no por el catálogo

        Un restaurante con carta es un negocio con catálogo: te dan muchas cosas sueltas y tú armas el pedido, con el riesgo de pedir de más. Un restaurante con dos menús fijos, uno de mediodía y otro de cena, hace lo mismo que esta lección: decide por ti qué se compra junto, le pone nombre a esa combinación y le pone precio. Cuando alguien pregunta «¿y si quiero todo?», el paquete ya tiene su límite escrito: no es una restricción, es la promesa que sí puedes cumplir.

        El pan de tu negocio juega el papel del pan del restaurante: si lo vendes por piezas, el cliente arma su cuenta; si lo vendes en cestas, tú decides qué viene junto y qué no. Lo que cambia no es el horno, es el documento.

        ↑ Volver al objeto

        Paso a pasoLos nueve campos en una hoja que puedes copiar
        1. Nombre del paquete: el que dirá el cliente, con el producto y el tamaño.
        2. Tipo de cliente: a quién va dirigido, con un rasgo observable.
        3. Núcleo: qué resuelve, una sola cosa, en una frase con palabras del cliente.
        4. Complementos: qué se agrega y por qué; guion a los opcionales.
        5. Lo que no incluye: lista corta y explícita.
        6. Precio de lista: en pesos, declarando si incluye IVA y, si aplica, la base sin IVA.
        7. Condiciones: plazo, forma de pago y garantía.
        8. Prueba: el hecho concreto que respalda el núcleo.
        9. Versión y fecha del documento.

        Si la hoja te queda con una sola línea por campo, el paquete está terminado. Si algún campo necesita dos líneas, casi siempre es el núcleo: ahí es donde estás metiendo dos ofertas en un solo paquete.

        ↑ Volver al objeto

        Practica un pocoPractica: el mismo producto, dos paquetes

        Toma un producto que ya vendes. Escribe dos núcleos distintos: uno para un cliente que compra poco y seguido, y otro para un cliente que compra más y de vez en cuando. No empieces por el precio; empieza por a quién le duele qué. Si los dos núcleos salen iguales, tu negocio tiene un solo paquete, y eso también es una respuesta válida.

        • Anota en una columna qué cambia entre los dos paquetes: cliente, núcleo, complementos, alcance, condiciones y precio.
        • Anota en otra columna qué se queda igual: tu operación, tu marca y tu manera de cumplir.
        • Si una de las dos columnas queda vacía, todavía no tienes dos paquetes.

        ↑ Volver al objeto

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