Calculadora de precio y margen
El precio se pone por intuición: miras qué cobra el de al lado, le sumas un poco y lo publicas. El margen se descubre hasta el cierre del mes, cuando el dinero que debía haber quedado por cada venta no aparece. Y aparece tarde porque para entonces ya diste un descuento que te pareció pequeño y ya aceptaste un pedido grande que te pareció seguro.
La situación es conocida (el negocio del ejemplo es inventado para el ejercicio): te piden volumen a cambio de un descuento, dices que sí sin calcular, y al cierre del mes la caja no cuadra aunque hayas vendido más que nunca. El problema no es la venta: es que nadie te mostró, antes de decir que sí, cuánto te quedaba por pieza y cuántas piezas exigía el mes.
Esta lección es la herramienta, no un tema alrededor de ella. Te llevas la calculadora de precio y margen: sus diez campos con la unidad de cada uno, las tres fórmulas escritas en palabras, el ejemplo resuelto paso a paso con cifras inventadas, y los límites declarados: lo que la calculadora estima, lo que supone y lo que hace cuando te falta un dato. Desde hoy la puedes abrir cada vez que pongas un precio nuevo, cambies un descuento o ofrezcas una venta con condiciones distintas.
- Lo que esta lección hace: te entrega la calculadora de precio y margen con sus diez campos, sus tres fórmulas con unidad, ejemplos resueltos con datos inventados y los límites de la herramienta a la vista.
- Lo que no hace: no estima tu demanda ni tu rotación, no calcula el flujo de caja, no incluye impuestos indirectos ni retenciones y no reparte los costos fijos entre las unidades.
- Lo que no te va a pedir: que escribas aquí las cifras internas de tu negocio. Los ejercicios se resuelven con el caso ficticio; tus números los trabajas aparte, en tu propia hoja.
- Lo que sí te va a pedir: una hoja, lápiz, y la decisión escrita de si un precio deja margen antes de publicarlo o de regatearlo.
Primero las palabras, porque margen, ganancia y equilibrio no son lo mismo
Cuatro palabras del documento, y no son sinónimos. «Margen unitario» es lo que queda en cada venta después de restarle el costo unitario y el costo variable; se lee en pesos por unidad. «Margen porcentual» es el mismo dinero puesto en escala: qué parte del precio es tuya; sirve para comparar dos ofertas cuyos precios no son iguales. «Costos fijos» son los del mes: renta, luz, sueldos; no se les asigna un lugar en cada pieza, y por eso el equilibrio se lee aparte. «Punto de equilibrio» es el número de unidades donde la suma de los márgenes empata los costos fijos del periodo.
Y hay una quinta palabra que rompe la cuenta si se deja sola: «IVA». El precio de lista incluye el impuesto solo si tú lo declaras en la columna de IVA de la calculadora, y en ese caso el margen se calcula sobre el precio con impuesto dentro. El IVA no es tuyo: dejarlo dentro del margen es contar como propio dinero que tienes que entregar, así que ajusta el precio antes de calcular. La regla de cómo se declara el impuesto no la fija esta lección y no sustituye la asesoría legal de un profesional: aquí se trabaja la aritmética del precio, con el supuesto escrito.
| Campo | Unidad | Quién lo llena |
|---|---|---|
| Nombre del producto o servicio | texto libre | tú |
| Precio de lista | pesos por unidad | tú |
| Costo unitario | pesos por unidad | tú: materiales, insumos y las horas a tu costo por hora |
| Costo variable por unidad | pesos por unidad | tú: empaque, comisión de plataforma, envío |
| Unidades vendidas en el periodo | unidades del mes | tú |
| Costos fijos del periodo | pesos del mes | tú: renta, luz, sueldos |
| IVA aplicado | porcentaje | tú, solo con lo que declares |
| Margen unitario | pesos por unidad | la calculadora |
| Margen porcentual | porcentaje | la calculadora |
| Punto de equilibrio | unidades del periodo | la calculadora |
Las tres fórmulas, escritas en palabras y con su unidad
Margen unitario en pesos igual a precio de lista menos costo unitario menos costo variable. Es la única cifra de la hoja que después se multiplica por unidades, y se lee en pesos por unidad. Margen porcentual igual a ese mismo margen unitario dividido entre el precio de lista, multiplicado por cien: sirve para comparar ofertas de precios distintos, y se lee en porcentaje sobre el precio. Punto de equilibrio en unidades igual a costos fijos del periodo divididos entre el margen unitario en pesos: se lee en unidades del mes completo, no de la pieza.
Los supuestos van declarados en la propia hoja, no en la letra menuda. Primero: el precio de lista incluye el IVA solo si tú lo declaras en su columna, y entonces el margen se calcula sobre el precio con impuesto; ajusta el precio antes de calcular. Segundo: los costos fijos no se reparten entre las unidades; por eso el equilibrio es un número del periodo y se lee aparte. Tercero: el costo unitario ya incluye la mano de obra que tú decides imputar; si cambias ese supuesto, el margen se mueve y hay que volver a calcular todo. Y una regla de diseño que casi ninguna hoja de precios tiene: si falta el precio o el costo unitario, la calculadora pide el dato y no devuelve nada; jamás devuelve cero, porque un cero se lee como «no deja margen» y esconde que lo que falta es un dato.
Ejemplo resuelto 1 (cifras inventadas para el ejercicio): el pan sin descuento
1. Los datos de entrada, todos hipotéticos
Producto: pan grande, de una panadería con nombre ficticio para el ejercicio. Precio de lista: 120 pesos por unidad. Costo unitario: 55 pesos, que incluye materiales, insumos y las horas imputadas a un costo por hora inventado. Costo variable: 10 pesos por unidad (empaque y envío). Costos fijos del mes: 18,000 pesos. La columna de IVA queda sin declarar: se trabaja sin impuesto en la cuenta. Son los siete campos de entrada; los otros tres los calcula la hoja.2. Margen unitario
120 menos 55 menos 10: quedan 55 pesos por unidad. Este 55, con estas cifras inventadas, es lo que queda cada vez que vendes una pieza; todavía no vio la renta del mes.3. Margen porcentual
55 dividido entre 120, multiplicado por 100: 45,8 %, unos 46 % del precio. La escala permite comparar esta pieza con otra de precio distinto; el 45,8 % sale de los datos del ejercicio, no de un mercado medido.4. Punto de equilibrio
18,000 dividido entre 55: 327 unidades del mes. Se lee así: si ese mes vendes 327 piezas, los márgenes empatan los costos fijos; con menos te falta; con más, empiezas a ganar. La cifra es del caso ficticio, y el número no promete que vas a vender esas piezas: dice cuántas exigiría.5. La lectura junta
55 pesos por pieza, 45,8 % sobre el precio, 327 piezas al mes. Tres números, tres unidades distintas. Quien reporta solo el porcentaje pierde el monto absoluto del mes; quien reporta solo el margen por pieza no puede comparar dos precios. La hoja se llena entera y se lee entera.
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Ejemplo resuelto 2 (las mismas cifras inventadas): el descuento que se siente pequeño
1. La misma hoja, con un descuento
El mismo pan ficticio, los mismos costos. Un cliente pide un descuento de 30 % y tú quieres decir que sí. Antes de decirlo, la calculadora: el precio efectivo queda en 84 pesos (los 120 del ejercicio menos 36), y ningún costo se mueve.2. Margen unitario con descuento
84 menos 55 menos 10: 19 pesos por pieza (cifras inventadas). El descuento de 30 por ciento se llevó casi cuatro de cada cinco pesos del margen: de los 84 que paga el cliente, solo 19 siguen trabajando para el mes.3. Margen porcentual
19 entre 84, por 100: 22,6 %, unos 23 % sobre el precio efectivo. La pieza sigue dejando margen, pero mucho más delgado: de cada 100 pesos de precio (en este caso ficticio), solo 23 son tuyos antes de los costos fijos.4. El equilibrio se mueve casi a la triple
18,000 entre 19: 947,4 unidades, y como las piezas se venden enteras la exigencia sube a 948 unidades del mes. Sin descuento eran 327 con las mismas cifras inventadas. Un descuento del 30 % casi triplica la exigencia mensual: esa es la conversación que la hoja pone sobre la mesa antes de decir que sí.5. La decisión, no el número
Aceptar el descuento no está prohibido: está condicionado. Puedes aceptarlo si el pedido te da realmente la capacidad de vender 948 piezas al mes, o si el volumen te cambia algo que sí baja tus costos. Si nada de eso es cierto, la respuesta correcta no es un no seco: es otra condición, un descuento menor o un pedido de otro tamaño. Los números del ejemplo son hipotéticos; la estructura de la decisión no.
Paso 1 de 5
Ejemplo resuelto 3 (dato incompleto): falta el costo unitario y la hoja hace lo correcto
1. La hoja a medias
Tienes el precio de lista de 120 pesos del pan ficticio del ejercicio, pero el proveedor de harina no te ha dado su precio nuevo: la columna de costo unitario queda vacía.2. Lo que devuelve la calculadora
Nada, y está bien que sea nada. La herramienta pide el dato que falta y no devuelve resultado: ni un cero, ni un promedio, ni una suposición. Un cero en esa hoja se lee como «esta pieza no deja margen» y esconde el problema real, que es un dato faltante, no un mal precio.3. La regla de diseño, y por qué importa
La misma regla protege el otro extremo: si el margen unitario sale cero o negativo, el punto de equilibrio no tiene solución y la calculadora lo avisa en vez de mostrar un número enorme. Una herramienta que rellena vacíos con ceros te entrena para mentir con la hoja abierta; esta se niega.
Paso 1 de 3
Caso inventado para el ejercicio: pan grande con precio de lista de 120 pesos por unidad, costo unitario de 55 pesos y costo variable de 10 pesos por unidad. ¿Cuánto es el margen unitario de cada pieza, en pesos?
Mismo caso inventado, ahora con el descuento: el precio efectivo queda en 84 pesos, el margen unitario en 19 pesos y los costos fijos del mes en 18,000 pesos. ¿Cuántas unidades al mes exige el punto de equilibrio con el descuento aplicado?
Tu calculadora en pantalla: mueve el descuento y mira qué le pasa al equilibrio
Parte de los precios, los costos y los costos fijos de una de tus ofertas, anotados en una hoja aparte: los valores por defecto son los del caso inventado del pan. Mueve el descuento y las unidades del periodo; la tabla se recalcula sola: precio efectivo, margen unitario, margen porcentual, punto de equilibrio y el resultado del mes si vendieras esas unidades. Fíjate en la velocidad a la que sube la exigencia mensual cuando el margen se adelgaza.
Tabla de cinco columnas que se recalcula con los controles: precio efectivo después del descuento, margen unitario en pesos por unidad, margen porcentual, punto de equilibrio en unidades del mes y resultado proyectado del mes.
| Variable | Valor |
|---|---|
| Precio de lista por unidad | 120 |
| Costo unitario por unidad | 55 |
| Costo variable por unidad | 10 |
| Costos fijos del mes | 18000 |
| Descuento sobre el precio de lista | 0 |
| Unidades vendidas en el mes | 350 |
Unidades: margen en pesos por unidad; porcentaje sobre el precio; equilibrio en unidades del mes. Supuestos: si el precio incluye IVA, decláralo y ajusta el precio antes de calcular; el costo unitario ya incluye la mano de obra que decides imputar. Dato incompleto: sin precio o sin costo unitario la herramienta pide el dato y no devuelve nada; jamás devuelve cero. Margen cero o negativo: avisa que el equilibrio no tiene solución.
Lo que la calculadora no te puede decir
La herramienta es honesta dentro de los límites que ella misma declara, y conviene tenerlos escritos. No estima demanda ni rotación: el punto de equilibrio dice cuántas unidades harían falta, no si vas a venderlas; eso lo responden tus ventas reales y tu capacidad de producción, no la hoja. No incluye impuestos indirectos ni retenciones: la columna de IVA guarda lo que tú declares, y la regla de cómo se declara no la fija esta lección; en eso, la herramienta no sustituye la asesoría legal de un profesional. No reparte los costos fijos entre las unidades: los deja al frente del periodo, leídos en unidades del mes, justamente para que no mezcles la cuenta de la pieza con la del mes. Y no calcula el flujo de caja: el margen no dice cuándo te pagan; un mes con margen positivo puede tener la caja vacía si el dinero entra tarde.
El último límite no es una omisión, es un supuesto: el costo unitario ya incluye la mano de obra que tú decides imputar. Esa decisión te toca a ti y cambia el resultado: si mañana decides imputar tus propias horas a otro costo por hora, el margen se mueve y hay que volver a calcular. La regla práctica: cada vez que cambies un insumo, un descuento o un supuesto, la hoja se vuelve a abrir antes de publicar o prometer cualquier precio.
En el caso ficticio del pan, el punto de equilibrio saltó de 327 a 948 unidades con el descuento (cifras inventadas del ejercicio). Como el punto de equilibrio estima cuántas piezas vas a vender el próximo mes, esa cifra ya es una promesa de ventas.
Vas a publicar tu lista de precios con la columna de IVA de la calculadora sin declarar, pero los precios que escribiste incluyen el impuesto. ¿Qué exige el supuesto de la hoja antes de calcular?
Cuatro palabras que se confunden: margen, precio, ganancia y equilibrio
Une cada frase con la palabra de la calculadora que la describe.
Clasifica estas ocho frases según la parte de la calculadora de la que hablan. Cuatro categorías y dos frases en cada una.
Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.
El margen unitario sale del precio de lista menos el costo menos el costo variable, y se lee en pesos por . El punto de equilibrio son los costos del periodo divididos entre ese margen, y se lee en unidades del . Si falta el precio o el costo unitario, la calculadora pide el dato y no devuelve nada: jamás devuelve un .
El método: cuándo se abre la calculadora y en qué orden se leen sus números
Un cliente te pide un descuento esta misma tarde. Ordena los cinco movimientos con la calculadora antes de responderle.
Coloca los elementos en orden y pulsa Comprobar.
Alguien del equipo escribió estas cinco frases sobre la calculadora de precio y margen. Marca las que no se sostienen con las reglas de la herramienta.
Marca la línea o las líneas con error y pulsa Comprobar.
Producto de la lección, en tu hoja y con papel: uno. Elige un producto o servicio que ya vendes y anota sus siete datos de entrada con la unidad de cada campo: precio de lista, costo unitario, costo variable, unidades del periodo, costos fijos del mes y el IVA que declaras. Dos: calcula a mano los tres resultados con las fórmulas de la lección y comprueba contra el laboratorio, que arranca con las cifras inventadas del pan. Tres: escribe una línea de decisión sobre tu último precio, y otra sobre el descuento más grande que te hayan pedido este año: ¿dejó margen, lo cubriste con volumen, o pagaste por vender? Cuatro: anota la fecha; con los supuestos que cambiaron después, la hoja se recalcula.
No escribas ninguna cifra de tu negocio dentro del portal: el ejercicio con la calculadora en pantalla se hace con los valores por defecto o inventados. Tus números viven en tu hoja. Si un campo te queda vacío, es el momento de pedir el dato, no de estimarlo: la herramienta no devuelve ceros y tú tampoco.
Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.
Memoria: el campo de la calculadora y su unidad
Empareja cada campo con la unidad en la que se lee. Sin la unidad correcta, el número no significa nada.
Tarjetas de repaso rápido
Toca una tarjeta para ver la respuesta.
Chequeo de la lección
Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.
Para dominar este tema
- Calculas el margen unitario, el margen porcentual y el punto de equilibrio con las tres fórmulas, y nombras la unidad de cada resultado: pesos por unidad, porcentaje y unidades del mes.
- Declaras los supuestos antes de calcular: si el precio incluye IVA lo ajustas o lo declaras, y anotas qué mano de obra estás imputando en el costo unitario.
- Dices qué hace la hoja con un dato incompleto: pide el dato, no devuelve nada y jamás devuelve cero; con margen cero o negativo, avisa que el equilibrio no tiene solución.
- Recuentas el ejemplo del pan con tus propias cuentas: el mismo producto pasa de exigir 327 unidades a 948 cuando el descuento se lleva gran parte del margen (cifras inventadas del ejercicio).
- Separas lo que la calculadora estima de lo que no: no pronostica ventas, no reparte costos fijos por pieza, no toca el flujo de caja y no sustituye la asesoría fiscal de un profesional.
Fuentes, vigencia y revisión
| Afirmación de la lección | Dónde verificarla | Alcance |
|---|---|---|
| Las tres fórmulas: margen unitario, margen porcentual y punto de equilibrio | Aritmética elemental de costos; el concepto de umbral de rentabilidad está descrito en la Wikipedia en español | Definiciones; las cifras de los ejemplos son inventadas para el ejercicio |
| La columna de IVA de la hoja guarda solo lo que tú declares, y la regla fiscal no la fija esta lección | Portal de la SAT (www.gob.mx/sat) y el criterio de tu contador | México; se confirma régimen y tasa por producto; vigencia revisada 2026-10 |
| El costo unitario y la mano de obra imputada se definen con contabilidad de costos | Contabilidad de costos (Wikipedia en español) | Concepto; la lección fija el método de la hoja, no un resultado comercial |
| Tu contexto de mercado, para dar sentido a la exigencia mensual del equilibrio | DENUE, del INEGI: directorio de establecimientos por actividad y municipio | Sirve para mirar tu entorno, no para prometer ventas |
| Los precios, costos y unidades del pan del ejemplo (120, 55, 10 y 18,000 pesos) | No existen: son datos inventados del ejercicio | Didáctico, sin valor de mercado |
SAT: el régimen y la tasa de IVA que aplican a tu productoAntes de declarar la columna de IVA en la hoja, confirma ahí tu régimen con un profesional contable. La lección no fija tasas: usa la columna como dato que tú declaras.
Umbral de rentabilidad: el concepto detrás del punto de equilibrioRevisa cómo define la literatura el nivel de ventas que empata costos: es la misma idea de la hoja, leída como exigencia del periodo y no como pronóstico.
Contabilidad de costos: de dónde salen el costo unitario y el costo variableSirve para ordenar el vocabulario de tus dos columnas de costos cuando quieras entender por qué imputar tus horas mueve el margen.
Siguiente paso de la ruta «Calculadora de precio y margen»: «Simulador: descuento contra margen», la ruta siguiente del curso «Posicionamiento: qué vendes y a quién». Lo que queda aquí —el margen unitario, el margen porcentual y el equilibrio con unidades y supuestos a la vista— también decide ese simulador; sólo que en esta lección el descuento fue una pregunta con respuesta puntual, y en la siguiente se recorre de corrido: qué le hace cada punto de descuento al margen y cuál es el máximo que tu negocio puede sostener. Esta lección te dejó el criterio y el instrumento de medición; la siguiente los lleva al precio negociado sin cuenta hecha y a la curva completa del descuento.
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