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Oferta, marca y precio · 12.º Calculadora de precio y margen

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Calculadora de precio y margen

✦ Antes de publicar un precio o aceptar un descuento, tres números con su unidad: cuánto queda por pieza, qué porcentaje del precio es tuyo y cuántas piezas exige el mes.

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Objetivo: Calcular el margen unitario en pesos, el margen porcentual y el punto de equilibrio en unidades del mes con las fórmulas de la calculadora, declarar sus unidades y sus supuestos, y decidir con los números a la vista si un precio deja margen o si un descuento deja de ser negocio.

20 min Oferta, marca y precio · Calculadora de precio y margen 18–99 años
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Calculadora de precio y margen

El precio se pone por intuición: miras qué cobra el de al lado, le sumas un poco y lo publicas. El margen se descubre hasta el cierre del mes, cuando el dinero que debía haber quedado por cada venta no aparece. Y aparece tarde porque para entonces ya diste un descuento que te pareció pequeño y ya aceptaste un pedido grande que te pareció seguro.

La situación es conocida (el negocio del ejemplo es inventado para el ejercicio): te piden volumen a cambio de un descuento, dices que sí sin calcular, y al cierre del mes la caja no cuadra aunque hayas vendido más que nunca. El problema no es la venta: es que nadie te mostró, antes de decir que sí, cuánto te quedaba por pieza y cuántas piezas exigía el mes.

Esta lección es la herramienta, no un tema alrededor de ella. Te llevas la calculadora de precio y margen: sus diez campos con la unidad de cada uno, las tres fórmulas escritas en palabras, el ejemplo resuelto paso a paso con cifras inventadas, y los límites declarados: lo que la calculadora estima, lo que supone y lo que hace cuando te falta un dato. Desde hoy la puedes abrir cada vez que pongas un precio nuevo, cambies un descuento o ofrezcas una venta con condiciones distintas.

  • Lo que esta lección hace: te entrega la calculadora de precio y margen con sus diez campos, sus tres fórmulas con unidad, ejemplos resueltos con datos inventados y los límites de la herramienta a la vista.
  • Lo que no hace: no estima tu demanda ni tu rotación, no calcula el flujo de caja, no incluye impuestos indirectos ni retenciones y no reparte los costos fijos entre las unidades.
  • Lo que no te va a pedir: que escribas aquí las cifras internas de tu negocio. Los ejercicios se resuelven con el caso ficticio; tus números los trabajas aparte, en tu propia hoja.
  • Lo que sí te va a pedir: una hoja, lápiz, y la decisión escrita de si un precio deja margen antes de publicarlo o de regatearlo.

Primero las palabras, porque margen, ganancia y equilibrio no son lo mismo

Cuatro palabras del documento, y no son sinónimos. «Margen unitario» es lo que queda en cada venta después de restarle el costo unitario y el costo variable; se lee en pesos por unidad. «Margen porcentual» es el mismo dinero puesto en escala: qué parte del precio es tuya; sirve para comparar dos ofertas cuyos precios no son iguales. «Costos fijos» son los del mes: renta, luz, sueldos; no se les asigna un lugar en cada pieza, y por eso el equilibrio se lee aparte. «Punto de equilibrio» es el número de unidades donde la suma de los márgenes empata los costos fijos del periodo.

Y hay una quinta palabra que rompe la cuenta si se deja sola: «IVA». El precio de lista incluye el impuesto solo si tú lo declaras en la columna de IVA de la calculadora, y en ese caso el margen se calcula sobre el precio con impuesto dentro. El IVA no es tuyo: dejarlo dentro del margen es contar como propio dinero que tienes que entregar, así que ajusta el precio antes de calcular. La regla de cómo se declara el impuesto no la fija esta lección y no sustituye la asesoría legal de un profesional: aquí se trabaja la aritmética del precio, con el supuesto escrito.

Los diez campos de la herramienta, con su unidad y quién los llena: siete los escribes tú, tres los calcula la hoja. La unidad no es adorno: mezclar pesos por unidad con pesos del mes es el error que desordena toda la tabla.
CampoUnidadQuién lo llena
Nombre del producto o serviciotexto libretú
Precio de listapesos por unidadtú
Costo unitariopesos por unidadtú: materiales, insumos y las horas a tu costo por hora
Costo variable por unidadpesos por unidadtú: empaque, comisión de plataforma, envío
Unidades vendidas en el periodounidades del mestú
Costos fijos del periodopesos del mestú: renta, luz, sueldos
IVA aplicadoporcentajetú, solo con lo que declares
Margen unitariopesos por unidadla calculadora
Margen porcentualporcentajela calculadora
Punto de equilibriounidades del periodola calculadora
Dos columnas: «Datos que escribes» con siete campos y «Resultados que devuelve» con tres: «Margen unitario (pesos por unidad)», «Margen porcentual (porcentaje)» y «Punto de equilibrio (unidades del mes)». Al pie: «Los costos fijos no se reparten entre las unidades.»
Así se ve la hoja completa: los siete datos de entrada a la izquierda y los tres resultados a la derecha, cada uno con su unidad escrita. El pie de la figura recuerda la regla que más se olvida: los costos fijos del mes no se diluyen en la pieza; se enfrentan aparte, en el punto de equilibrio.

Las tres fórmulas, escritas en palabras y con su unidad

Margen unitario en pesos igual a precio de lista menos costo unitario menos costo variable. Es la única cifra de la hoja que después se multiplica por unidades, y se lee en pesos por unidad. Margen porcentual igual a ese mismo margen unitario dividido entre el precio de lista, multiplicado por cien: sirve para comparar ofertas de precios distintos, y se lee en porcentaje sobre el precio. Punto de equilibrio en unidades igual a costos fijos del periodo divididos entre el margen unitario en pesos: se lee en unidades del mes completo, no de la pieza.

Los supuestos van declarados en la propia hoja, no en la letra menuda. Primero: el precio de lista incluye el IVA solo si tú lo declaras en su columna, y entonces el margen se calcula sobre el precio con impuesto; ajusta el precio antes de calcular. Segundo: los costos fijos no se reparten entre las unidades; por eso el equilibrio es un número del periodo y se lee aparte. Tercero: el costo unitario ya incluye la mano de obra que tú decides imputar; si cambias ese supuesto, el margen se mueve y hay que volver a calcular todo. Y una regla de diseño que casi ninguna hoja de precios tiene: si falta el precio o el costo unitario, la calculadora pide el dato y no devuelve nada; jamás devuelve cero, porque un cero se lee como «no deja margen» y esconde que lo que falta es un dato.

Tres cajas de fórmulas: «Margen unitario» con «Precio de lista menos costo unitario menos costo variable», «Margen porcentual» con «Margen unitario entre precio de lista, multiplicado por 100» y «Punto de equilibrio» con «Costos fijos del periodo entre margen unitario en pesos».
Las tres fórmulas de la calculadora, una por caja, con la unidad de lectura debajo de cada una: pesos por unidad, porcentaje y unidades del mes. El pie de la figura fija el orden: primero lo que cuesta una pieza, después la comparación con el precio y al final el costo del mes.

Ejemplo resuelto 1 (cifras inventadas para el ejercicio): el pan sin descuento

  1. 1. Los datos de entrada, todos hipotéticos

    Producto: pan grande, de una panadería con nombre ficticio para el ejercicio. Precio de lista: 120 pesos por unidad. Costo unitario: 55 pesos, que incluye materiales, insumos y las horas imputadas a un costo por hora inventado. Costo variable: 10 pesos por unidad (empaque y envío). Costos fijos del mes: 18,000 pesos. La columna de IVA queda sin declarar: se trabaja sin impuesto en la cuenta. Son los siete campos de entrada; los otros tres los calcula la hoja.

Paso 1 de 5

Ejemplo resuelto 2 (las mismas cifras inventadas): el descuento que se siente pequeño

  1. 1. La misma hoja, con un descuento

    El mismo pan ficticio, los mismos costos. Un cliente pide un descuento de 30 % y tú quieres decir que sí. Antes de decirlo, la calculadora: el precio efectivo queda en 84 pesos (los 120 del ejercicio menos 36), y ningún costo se mueve.

Paso 1 de 5

Ejemplo resuelto 3 (dato incompleto): falta el costo unitario y la hoja hace lo correcto

  1. 1. La hoja a medias

    Tienes el precio de lista de 120 pesos del pan ficticio del ejercicio, pero el proveedor de harina no te ha dado su precio nuevo: la columna de costo unitario queda vacía.

Paso 1 de 3

Caso inventado para el ejercicio: pan grande con precio de lista de 120 pesos por unidad, costo unitario de 55 pesos y costo variable de 10 pesos por unidad. ¿Cuánto es el margen unitario de cada pieza, en pesos?

Mismo caso inventado, ahora con el descuento: el precio efectivo queda en 84 pesos, el margen unitario en 19 pesos y los costos fijos del mes en 18,000 pesos. ¿Cuántas unidades al mes exige el punto de equilibrio con el descuento aplicado?

Tu calculadora en pantalla: mueve el descuento y mira qué le pasa al equilibrio

Parte de los precios, los costos y los costos fijos de una de tus ofertas, anotados en una hoja aparte: los valores por defecto son los del caso inventado del pan. Mueve el descuento y las unidades del periodo; la tabla se recalcula sola: precio efectivo, margen unitario, margen porcentual, punto de equilibrio y el resultado del mes si vendieras esas unidades. Fíjate en la velocidad a la que sube la exigencia mensual cuando el margen se adelgaza.

Tabla de cinco columnas que se recalcula con los controles: precio efectivo después del descuento, margen unitario en pesos por unidad, margen porcentual, punto de equilibrio en unidades del mes y resultado proyectado del mes.

VariableValor
Precio de lista por unidad120
Costo unitario por unidad55
Costo variable por unidad10
Costos fijos del mes18000
Descuento sobre el precio de lista0
Unidades vendidas en el mes350

Unidades: margen en pesos por unidad; porcentaje sobre el precio; equilibrio en unidades del mes. Supuestos: si el precio incluye IVA, decláralo y ajusta el precio antes de calcular; el costo unitario ya incluye la mano de obra que decides imputar. Dato incompleto: sin precio o sin costo unitario la herramienta pide el dato y no devuelve nada; jamás devuelve cero. Margen cero o negativo: avisa que el equilibrio no tiene solución.

Lo que la calculadora no te puede decir

La herramienta es honesta dentro de los límites que ella misma declara, y conviene tenerlos escritos. No estima demanda ni rotación: el punto de equilibrio dice cuántas unidades harían falta, no si vas a venderlas; eso lo responden tus ventas reales y tu capacidad de producción, no la hoja. No incluye impuestos indirectos ni retenciones: la columna de IVA guarda lo que tú declares, y la regla de cómo se declara no la fija esta lección; en eso, la herramienta no sustituye la asesoría legal de un profesional. No reparte los costos fijos entre las unidades: los deja al frente del periodo, leídos en unidades del mes, justamente para que no mezcles la cuenta de la pieza con la del mes. Y no calcula el flujo de caja: el margen no dice cuándo te pagan; un mes con margen positivo puede tener la caja vacía si el dinero entra tarde.

El último límite no es una omisión, es un supuesto: el costo unitario ya incluye la mano de obra que tú decides imputar. Esa decisión te toca a ti y cambia el resultado: si mañana decides imputar tus propias horas a otro costo por hora, el margen se mueve y hay que volver a calcular. La regla práctica: cada vez que cambies un insumo, un descuento o un supuesto, la hoja se vuelve a abrir antes de publicar o prometer cualquier precio.

Cuatro cajas: «No estima la demanda», «No reparte los costos fijos entre las unidades», «No incluye impuestos indirectos ni retenciones» y «No calcula el flujo de caja». Abajo, la caja «El supuesto que sí está dentro».
Los cuatro límites de la calculadora y el supuesto que sí vive dentro de la hoja. El límite no es un defecto: es el alcance de la herramienta. La caja de abajo recuerda el supuesto de la mano de obra: el costo unitario incluye la que tú decidas imputar, y cambiarlo obliga a recalcular.

En el caso ficticio del pan, el punto de equilibrio saltó de 327 a 948 unidades con el descuento (cifras inventadas del ejercicio). Como el punto de equilibrio estima cuántas piezas vas a vender el próximo mes, esa cifra ya es una promesa de ventas.

Vas a publicar tu lista de precios con la columna de IVA de la calculadora sin declarar, pero los precios que escribiste incluyen el impuesto. ¿Qué exige el supuesto de la hoja antes de calcular?

Cuatro palabras que se confunden: margen, precio, ganancia y equilibrio

Une cada frase con la palabra de la calculadora que la describe.

      Clasifica estas ocho frases según la parte de la calculadora de la que hablan. Cuatro categorías y dos frases en cada una.

      Arrastra cada ficha a su categoría (o tócala y luego toca la categoría). También puedes usar el teclado.

      El margen unitario sale del precio de lista menos el costo menos el costo variable, y se lee en pesos por . El punto de equilibrio son los costos del periodo divididos entre ese margen, y se lee en unidades del . Si falta el precio o el costo unitario, la calculadora pide el dato y no devuelve nada: jamás devuelve un .

      El método: cuándo se abre la calculadora y en qué orden se leen sus números

      Cuatro cajas en fila: «Escribes el precio», «La calculadora calcula», «Los lees juntos» y «Decides». Abajo: «Tres momentos en que conviene abrirla», y entre ellos «Antes de decir que sí a un cliente que pide descuento.»
      El flujo completo de la herramienta: escribir los datos, calcular, leer los tres números juntos y decidir. Los tres momentos de abajo son los de la ficha: antes de publicar la lista de precios, antes de aceptar un pedido grande con condiciones distintas y antes de aceptar un descuento.

      Un cliente te pide un descuento esta misma tarde. Ordena los cinco movimientos con la calculadora antes de responderle.

        Coloca los elementos en orden y pulsa Comprobar.

        Alguien del equipo escribió estas cinco frases sobre la calculadora de precio y margen. Marca las que no se sostienen con las reglas de la herramienta.

        Marca la línea o las líneas con error y pulsa Comprobar.

        Producto de la lección, en tu hoja y con papel: uno. Elige un producto o servicio que ya vendes y anota sus siete datos de entrada con la unidad de cada campo: precio de lista, costo unitario, costo variable, unidades del periodo, costos fijos del mes y el IVA que declaras. Dos: calcula a mano los tres resultados con las fórmulas de la lección y comprueba contra el laboratorio, que arranca con las cifras inventadas del pan. Tres: escribe una línea de decisión sobre tu último precio, y otra sobre el descuento más grande que te hayan pedido este año: ¿dejó margen, lo cubriste con volumen, o pagaste por vender? Cuatro: anota la fecha; con los supuestos que cambiaron después, la hoja se recalcula.

        No escribas ninguna cifra de tu negocio dentro del portal: el ejercicio con la calculadora en pantalla se hace con los valores por defecto o inventados. Tus números viven en tu hoja. Si un campo te queda vacío, es el momento de pedir el dato, no de estimarlo: la herramienta no devuelve ceros y tú tampoco.

        Tu texto se guarda sólo en este dispositivo.

        Memoria: el campo de la calculadora y su unidad

        Empareja cada campo con la unidad en la que se lee. Sin la unidad correcta, el número no significa nada.

        Tarjetas de repaso rápido

        ¿Cuáles son las tres fórmulas de la calculadora, dichas en palabras?
        Margen unitario igual a precio de lista menos costo unitario menos costo variable. Margen porcentual igual a ese margen entre el precio, por cien. Punto de equilibrio igual a costos fijos del periodo entre el margen unitario.
        ¿Qué hace la calculadora si falta el precio o el costo unitario?
        Pide el dato y no devuelve nada. Jamás devuelve cero: un cero se lee como «no deja margen» y esconde que lo que falta es un dato.
        ¿Y si el margen unitario sale cero o negativo?
        El punto de equilibrio no tiene solución y la calculadora lo avisa, en vez de mostrar un número enorme.
        Si tu precio de lista incluye IVA, ¿qué pasa con el margen?
        Se calcula sobre el precio con impuesto, así que ajustas el precio antes de calcular o declaras el IVA en su columna. El impuesto no es dinero tuyo: dejarlo dentro del margen lo infla.
        ¿El punto de equilibrio estima si venderás esas unidades?
        No. Dice cuántas harían falta, no si vas a venderlas. La demanda y la capacidad de producción se responden fuera de la hoja.
        ¿Dónde va la renta del mes en la calculadora?
        En costos fijos del periodo: no se reparte entre las unidades, y por eso el equilibrio es un número del mes que se lee aparte del margen.
        ¿Qué supuesto sobre la mano de obra lleva la hoja?
        Que el costo unitario ya incluye las horas que tú decides imputar. Si cambias el supuesto, el margen se mueve: hay que volver a calcular.

        Toca una tarjeta para ver la respuesta.

        Chequeo de la lección

        Aquí se mira lo que ya fuiste acertando. Pulsa «Comprobar» para saber si puedes seguir.

        Para dominar este tema

        1. Calculas el margen unitario, el margen porcentual y el punto de equilibrio con las tres fórmulas, y nombras la unidad de cada resultado: pesos por unidad, porcentaje y unidades del mes.
        2. Declaras los supuestos antes de calcular: si el precio incluye IVA lo ajustas o lo declaras, y anotas qué mano de obra estás imputando en el costo unitario.
        3. Dices qué hace la hoja con un dato incompleto: pide el dato, no devuelve nada y jamás devuelve cero; con margen cero o negativo, avisa que el equilibrio no tiene solución.
        4. Recuentas el ejemplo del pan con tus propias cuentas: el mismo producto pasa de exigir 327 unidades a 948 cuando el descuento se lleva gran parte del margen (cifras inventadas del ejercicio).
        5. Separas lo que la calculadora estima de lo que no: no pronostica ventas, no reparte costos fijos por pieza, no toca el flujo de caja y no sustituye la asesoría fiscal de un profesional.

        Fuentes, vigencia y revisión

        Lo que esta lección afirma y dónde se puede verificar. Ámbito: México. Vigencia revisada 2026-10.
        Afirmación de la lecciónDónde verificarlaAlcance
        Las tres fórmulas: margen unitario, margen porcentual y punto de equilibrioAritmética elemental de costos; el concepto de umbral de rentabilidad está descrito en la Wikipedia en españolDefiniciones; las cifras de los ejemplos son inventadas para el ejercicio
        La columna de IVA de la hoja guarda solo lo que tú declares, y la regla fiscal no la fija esta lecciónPortal de la SAT (www.gob.mx/sat) y el criterio de tu contadorMéxico; se confirma régimen y tasa por producto; vigencia revisada 2026-10
        El costo unitario y la mano de obra imputada se definen con contabilidad de costosContabilidad de costos (Wikipedia en español)Concepto; la lección fija el método de la hoja, no un resultado comercial
        Tu contexto de mercado, para dar sentido a la exigencia mensual del equilibrioDENUE, del INEGI: directorio de establecimientos por actividad y municipioSirve para mirar tu entorno, no para prometer ventas
        Los precios, costos y unidades del pan del ejemplo (120, 55, 10 y 18,000 pesos)No existen: son datos inventados del ejercicioDidáctico, sin valor de mercado

        Siguiente paso de la ruta «Calculadora de precio y margen»: «Simulador: descuento contra margen», la ruta siguiente del curso «Posicionamiento: qué vendes y a quién». Lo que queda aquí —el margen unitario, el margen porcentual y el equilibrio con unidades y supuestos a la vista— también decide ese simulador; sólo que en esta lección el descuento fue una pregunta con respuesta puntual, y en la siguiente se recorre de corrido: qué le hace cada punto de descuento al margen y cuál es el máximo que tu negocio puede sostener. Esta lección te dejó el criterio y el instrumento de medición; la siguiente los lleva al precio negociado sin cuenta hecha y a la curva completa del descuento.

        Las respuestas y tu progreso se guardan sólo en este dispositivo. Contenido firmado por su autoría mediante Lumbre.
        Más sobre esta lección

        ¿Todavía no te queda claro?

        No pasa nada: vamos a verlo de otra manera

        Elige el ángulo que más te ayude. Nada es obligatorio ni cuenta como nota.

        Una analogíaSi lo recuerdas mejor por un puesto de comida que por una hoja de cálculo

        Imagina un puesto que prepara tamales (negocio inventado para el ejercicio). El local y la gasera se pagan igual vendas 50 o 500 tamales: eso son costos fijos del periodo. La harina, el relleno y la hoja de maíz por unidad, más el costo de la bolsa: eso es costo unitario y costo variable por unidad. Lo que queda de cada tamal, después de restar esos dos, es el margen unitario; y la pregunta «¿cuántos tamales tengo que vender para pagar el local y la gasera» es exactamente el punto de equilibrio.

        La analogía deja ver el error que la calculadora no deja cometer: decir «hoy me fue bien» sin poder separar la venta grande del margen pequeño. Un día de muchos tamales a precio ajustado puede dejar menos mes que un día moderado al precio completo, porque la exigencia del mes la fija el margen, no el volumen.

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        Paso a pasoCómo se llena la hoja: los siete datos de entrada, en el orden que evita el error
        1. Nombre del producto o servicio: texto libre, pero un solo producto por hoja; mezclar dos es mezclar dos márgenes.
        2. Precio de lista en pesos por unidad: el número que está en tu documento de oferta.
        3. Costo unitario en pesos: materiales, insumos y horas a tu costo por hora; anota qué horas estás imputando.
        4. Costo variable por unidad: empaque, comisión de plataforma, envío; todo lo que se va en cada pieza.
        5. Unidades vendidas en el periodo: piezas, no pesos; el periodo es el mes completo.
        6. Costos fijos del periodo: renta, luz, sueldos; en pesos del mes, sin repartirlos entre las unidades.
        7. IVA aplicado: el porcentaje que tú declares, o cero declarado; y si tu precio de lista ya incluye el impuesto, ajusta el precio antes de calcular.

        Los tres resultados (margen unitario, margen porcentual y punto de equilibrio) se leen en ese orden, porque el segundo y el tercero dependen del primero: margen porcentual es el margen unitario sobre el precio, y el equilibrio son los costos fijos entre el margen unitario. Si el primero sale cero o negativo, los otros dos no existen: la hoja lo avisa en lugar de mostrar un número enorme.

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        Practica un pocoPráctica con la calculadora: el mismo pan, tres descuentos hipotéticos

        Usa el laboratorio de la lección con las cifras inventadas del pan (precio de lista 120 pesos, costo unitario 55, costo variable 10, costos fijos del mes 18,000). Mueve el descuento a 10, a 20 y a 30 por ciento, y anota en una hoja aparte los tres puntos de equilibrio que salen. Con 12 por ciento de descuento aproximadamente se duplica la exigencia mensual, y en el ejercicio el 30 por ciento la lleva casi al triple: 948 unidades contra 327. Son datos hipotéticos para practicar la mecánica de la hoja, no un mercado medido.

        • Anota también el margen porcentual de cada escenario: verás que el porcentaje baja más lento que los pesos, y eso explica por qué un descuento «pequeño» se siente gratis.
        • Cuando termines, busca en tu hoja personal el último descuento que diste y ubica en qué fila quedó; ahí empezó tu siguiente conversación de precios.

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